martes, 23 de agosto de 2011

Capítulo 6. Inspiración.


Me metí en el coche de Jake y sentí el calor de la calefacción en mi cara, lo que no viene nada mal cuando se esta empapada de la cabeza a los pies. Noté como Jake me miraba y me giré para saludarlo:
-          Hola Jake. Muchas gracias por llevarme, mis padres aun me tienen que comprar un coche.
-          De nada, cuando quieras.- Me respondió con esa sonrisa perfecta.
-          Mi casa no está muy lejos. – Le indiqué por donde se iba a mi casa y él se puso de camino.
A los diez minutos llegamos. Me bajé del coche y me dirigí hacia el porche de mi casa. Cuando alguien me llamó.
-    Cris, si quieres puedo venir a recogerte mañana y vamos al instituto juntos. –le                 escuché gritar.
-     Mmm…no se Jake no quiero ser una carga.
-     ¿Estás de broma? No me importa y además será un placer. – Soltó una leve risa.
-     Bueno, entonces esta bien. Adiós Jake, hasta mañana.
-     Adiós Cris, duerme bien.
Y vi como su coche desaparecía de la calle. Me metí en mi casa y fui a la cocina a comer pero no había nadie, como siempre. Comí lo primero que pillé y fui a mi habitación, me metí en el cuarto de baño y me dí una ducha de agua caliente. Cuando acabé de arreglarme y vestirme ya había parado de llover y me sorprendí al darme cuenta de que hacía sol. Sol. Cogí mi blog y me dirigí corriendo al jardín. Un tiempo así es un milagro en un lugar como este. Cogí una manta y la extendí en el césped. Me tumbé y empecé a dibujar. Simplemente desconecté del mundo. No sabía la hora que era, ni si habían venido ya mis hermanas, ni mis padres, sólo importaba mi blog y mi lápiz. Pensé en el chico que me miró de aquella forma que me hizo estremecerme, en como su mirada se había clavado en la mía y como después me había ignorado. También pensé en Jake, en su sonrisa y en lo simpático que es conmigo, en como me había llevado a casa sin conocerme y como me había integrado en su grupo de amigos sin importarle que pensarían, era un buen chico, justo lo que yo ahora necesitaba, alguien en quien apoyarme ahora que mi vida era un asco.
Un ruido me sacó de mis pensamientos.
Crack.
Paré de dibujar y me giré hacia el bosque. Nada, no había nada.
Seguí dibujando, hasta que empecé a notar que el cielo se ponía cada vez más negro amenazando con llover y decidí que ya era hora de parar y cogí mi blog y la manta y me metí dentro de casa. Justo en ese momento se abrió la puerta. Era mi madre con mi hermana pequeña.
-          Hola cariño, ¿Qué tal el primer día? – Me preguntó, sonriendo.
-          Bueno, no ha estado mal, pero me han tenido que traer, porque estaba lloviendo y como sabes no tengo coche. – Le respondí.
-          Cariño, sabes que ahora mismo no nos podemos permitir comprarte un coche, nos acabamos de mudar y tenemos más gastos.
-          Lo sé, perdona es que estoy un poco a la defensiva. Es que he estado fuera pintando y he escuchado un ruido, sería un conejo o algún otro animal.
-          Vale, te prometo que cuando podamos te compro el coche, ¿vale?
-          Vale, me voy a mi cuarto que estoy cansada. Buenas noches. – Le respondí con una sonrisa.
Subí a mi cuarto y enchufé mi portátil. Abrí mi e-mail y tenía mil mensajes de Claire. Mañana le respondería. Saqué los deberes que tenía y me puse a hacerlos, cuando me acordé de que una amiga de Jake me había dado el e-mail de Logan, por que nos había escuchado hablar de él.
Estuve dudando en si agregarlo o no, entonces mientras pensaba decidí que ya era hora de empezar a pintar mi habitación, cogí la brocha y empecé a pintar. No se cuanto tiempo me llevó pero creo que fue poco, estaba inspirada. Ya había pintado a un lobo aullando a la luna y aun muchacho, de ojos azules. Me metí por segunda vez a la ducha para quitarme la pintura, me puse una camiseta ancha y un pantalón y me tumbé en la cama a leer. No sé cuanto tiempo estuve leyendo, pero me quedé profundamente dormida.

viernes, 19 de agosto de 2011

Capítulo 5. Dibujo.

Pov Logan:

     Enfadado por ver a Cris metida en el coche de ese lobo. Fui corriendo hacia el bosque y me transformé sin preocuparme de que la ropa se rompiera. ¿Por qué me importaba tanto esa chica? Es como todas las demás. De repente uan voz me sacó de mis pensamientos era la voz de Stephen diciéndome que tenía que hacer hoy patrulla. Genial. Stephen es el alfa de la manada y tengo que acatar todas las ordenes que me de, cosa que odio.
     Me dirigí hacia la frontera para vigilar que ningun lobo de la manada enemiga la cruzara y me paré en seco cuando vi a una loba color arena. Zoe. Zoe es la esposa de Stephen y es como una madre para mí, cuando me transformé ella cuidó de mí y le estoy muy agradecido por eso.
-          Hola Zoe. – Le dije telepáticamente.
-          Hola Logan. – Me respondió.
-          ¿Han intentado pasar la frontera?
-          No, pero supongo que lo intentarán otra vez.
-          ¿Qué tal te ha ido hoy en el instituto?
Odio que me pregunten como me va el instituto, por que saben que voy por obligación, para que parezca un adolescente normal, pero no lo soy y no quiero serlo.
-          Como siempre… ya sabes…nada nuevo. – Le respondí.
Aunque mentía. Si había algo nuevo o mejor dicho alguien…
      Estuve cuatro horas haciendo guardia hasta que Stephen me dijo que ya me podía ir a casa. Iba ya por Forks cuando de repente noté un olor que se extendía hasta donde estaba, solo a unos cuantos metros de las casas. Seguí el rastro de ese olor, tan dulce y fresco. Escondí mi cuerpo de lobo todo lo que pude para asomarme y ver que era lo que desprendía semejante olor y ahí estaba ella, tumbada en el césped, con los auriculares puestos y dibujando. Le caía el pelo ondulado sobre la cara y el flequillo caía perfectamente sobre sus ojos, tapándole sus hermosos ojos.      Me giré para irme y entonces… Crack, partí una rama con mi zarpa. Mierda. Vi como ella miraba asustada hacia el bosque. Y yo me fui corriendo, dejándola allí, asustada de mi.
     Llegué a casa en cuatro minutos y me transformé. Cogí la ropa que había dejado de repuesto en un árbol y crucé el jardín y después el pasillo, subí a mi habitación y me tumbé en la cama. Al rato, enchufé mi portátil y miré mis mails, después me conecté en mi correo y vi que tenía una petición para agregar a alguien, la miré y allí estaba el correo de ella. No sabía que hacer, aceptar o no. Entonces decidí que ella no tendría que tener ningún contacto conmigo por que si perdía el control podría acabar herida o incluso muerta. Yo no era bueno para ella y eso lo debía de aceptar, pero entonces Jake tampoco por que si le hiciera algo, lo mato.  ¿Por qué estoy pensado en ella? ¿Si no es nada, ni nadie? ¿Por qué siento que tengo que protegerla?
¡Para ya de pensar en ella! ¡No puedes estar con ella! Abrí la ventana lleno de ira  y me lancé de cabeza sin impórtame que hubieran trece metros, cuando aterricé ya era un lobo y fui corriendo hacia el bosque, donde podía ser yo mismo, donde nadie podía mirarme con lastima por haber perdido a mis padres, donde podía ser solamente yo.
    No se cuanto tiempo estuve corriendo pero ya era entrada la noche cuando acabé en el jardín de ella. Sin importarme que me viera, salí del bosque y cruzé su jardín, donde me envolvió su aroma. Me transformé y me puse unos pantalones que llevaba atados en una pata. La casa no era muy grande, tenía dos pisos, por lo que las habitaciones estarían en el piso superior. Salía luz de una ventana y supe que era de ella por el olor que salía. Me subí a un árbol cercano y me asomé a la ventana. Y allí estaba, profundamente dormida, con un libro sobre su pecho que se elevaba al compás de su respiración. Recorrí con la mirada toda su habitación, había libros, montones de libros la verdad, un escritorio donde estaba un portátil blanco y encima había un blog de dibujo. Abrí sigilosamente la ventana y sin hacer ruido me metí en su habitación. Quería ver lo que había dibujado esta tarde en el jardín, abrí el blog cuidadosamente para no hacer ruido y despertarla. Había muchos dibujos, bosques, lagos, animales, ángeles, sirenas…y entonces es cuando lo ví un lobo negro y al lado de el lobo estaba un chico, un chico que se parecía mucho a mi. Abrumado, dejé el cuaderno justo como estaba y fui hacia la ventana y ahí estaba, en la pared un lobo negro aullando a la luna y al lado la cara de un lobo con los ojos azules como los míos.

domingo, 29 de mayo de 2011

Capítulo 4. Chica nueva.


POV Logan:

     Iba al instituto solo por obligación. Por mí como si se quemaba, no me importaba ya mi educación desde el año pasado, cuando me transforme en lobo, sólo iba porque mi padre adoptivo, Ben me obligaba a ir. Ben es mi padrino, mis padres habían muerto en un accidente de coche y Ben me había acogido en su casa de Forks un año atrás. Yo tenía una vida maravillosa en Los Ángeles pero todo cambió con el accidente, tuve que mudarme a ese estúpido pueblo donde no paraba de llover y hacía un frío helado.     Llevaba unos dos años viviendo allí cuando me transformé y un año como lobo.
Todo pasó en día normal, lo recuerdo como si fuera ayer.

Un día me empecé a sentirme mal, llegué del instituto y entré en casa agarrándome fuertemente el estómago, estaba sudando y tenía mucho calor. No había nadie en casa. Me fui a mi habitación y me tumbé en la cama hecho un ovillo. Me ardía mucho el estómago y mis gritos se ahogaban en la almohada. No se cómo pero oí una voz dentro de mi cabeza que me decía que fuera hacia el bosque, que había detrás del patio trasero. Fui arrastrándome hacía allí, el dolor era insoportable. Entonces ví a un hombre que me cogió en peso y me llevó hacia lo más profundo del bosque. A pesar de mis intentos de soltarme, no podía, era muy fuerte y yo cada vez tenía menos fuerzas. Anduvo mucho tiempo, creo que fueron dos horas. De repente se paró y me dejó en el suelo, levanté la cabeza para ver donde estábamos pero solo vi a cinco lobos alrededor de mí, me asusté. Me vino un dolor muy fuerte en el estómago y noté como mis huesos empezaban a dislocarse formando ángulos imposibles. Y ya no me importaron los lobos, por mí como si me comían, solo quería que el dolor parara ya. No podía aguantar el dolor era insoportable, gritaba y me retorcía pero eso no me aliviaba, me preguntaba que me estaba pasando pero no podía formular la pregunta debido a los gritos y gruñidos que me salían por la boca y finalmente sentí un dolor más fuerte que todo lo demás y me transformé en un lobo negro.

     Desayuné una taza de café bien cargado, esa noche me había tocado patrullar los alrededores y no había dormido nada. Ben estaba leyendo el periódico con su taza de café en la mano y le daba pequeños sorbos. Yo miraba la televisión distraídamente. Se me hacía tarde, no podía coger la moto por que no me daría  tiempo y si llegaba tarde Ben se enfadaba muchísimo y no tenía ganas de discutir con él.
     Ben se despidió de mí y se dirigió a su coche, al oír como arrancaba me fui directo al patio de atrás y me adentré en el bosque. Me quité la ropa y me la enrollé en la cinta que llevaba en el tobillo para llevar la ropa cuando me transformaba. Y empecé a correr para entrar en fase y me convertí en lobo.
    Iba corriendo por el bosque, sintiendo bajo mis pies la tierra húmeda debido a la lluvia, cuando percibí un olor que nunca había olido cerca de la carretera. Me acerqué y me paré en unos arbustos para observar de donde provenía ese olor.
     Era una chica, tenía el pelo ondulado y largo, marrón claro y tenía flequillo. Era de estatura normal pero su cuerpo era la de una modelo, tenía las medidas perfectas. Sus ojos eran verdes pardos y la tez blanca como la nieve y unos labios carnosos y rojos.    Tenía cara de niña buena que no hubiera roto en su vida un plato.
Cuando salí de mi ensoñación me puse a correr hacía el instituto.
Entonces vi como se giraba hacia mí justamente cuando empecé a correr. Mierda. Seguro que me había visto el costado.
Seguí mi camino pensando en ella y llegué al instituto sin darme cuenta, me dirigí detrás del instituto donde empezaba el bosque y me transforme, me puse la ropa que era unos pantalones vaqueros, una camiseta blanca de manga corta, a pesar de ser invierno y que iba a diluviar mi temperatura corporal era de 42ºC y no tenía para nada frío. Y me dirigí a la puerta de entrada.
     Vi como la chica se sentaba en un banco sola y como ese creído de Jake se sentó a su lado y le habló.
     Lo odiaba con todas mis fuerzas, era tan creído, imbécil, idiota, chulo… No lo soportaba. Use mi oído para averiguar cual era el nombre de esa chica y descubrí que se llamaba Cristina y que era española debido a su acento.
     Tocó la campana y me dirigí a matemáticas mi primera clase. Me senté al final y me puse cómodo, pero no duró mucho porque por la puerta apareció la chica de la carretera.    
    El profesor le dijo que se sentara conmigo. Conmigo. Se dirigió al pupitre solitario de mi lado y se sentó. Me miró de reojo y yo clavé mi mirada en la suya. Le eché una mirada asesina y ella se giró. Era mejor que no fuéramos amigos por su bien. Estuvo toda la clase sin mirarme. Cuando sonó el timbre me levante rápidamente y me dirigí hacia la puerta y salí. En la hora del recreo, me senté en la mesa de siempre, yo solo. Nadie quería ser mi amigo y se lo agradecía, no era bueno para nadie. Si me enfadaba podía  entrar en fase y todo el mundo sabría mi secreto y del resto de la manada. Yo aun era inestable, tenían que pasar al menos dos años para empezar a controlar mi ira y no transformarme, pero e cada persona variaba y no se podía saber con exactitud.
     Oí como Cristina me miraba y le preguntaba al presumido de Jake que quien era yo. ¿Un momento que quién era yo? ¿Por qué esa chica quería saber quién era yo? Y entonces Jake le dijo que era un tío raro y que no me relacionaba con nadie. Será idiota, claro que quería relacionarme con alguien pero no podía poner el peligro a nadie y menos a ella. ¿A ella? ¿Cómo que a ella? Pero si ella no era nada para mí solo la había visto tres veces.
     Tocó el timbre y me saco de mis pensamientos, me levante lentamente y me dirigí a mi próxima clase. Menos mal en esta no estaba Cristina.
     Las horas pasaron muy lentas y cuando tocó el timbre para salir me dirigí al bosque pero un pitido de un coche hizo que me girara y viera como Cristina se metía en el coche de ese lobo mimado.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Capítulo 3. Instituto.


      Unos rayos de sol se filtraron por la ventana, haciendo que abriera un poco los ojos, hasta que al final me desperté. Me pareció raro ver que hacia sol.
      Había tenido una pesadilla.
      Estaba tirada en un claro, en medio de un gran bosque, sentía la tierra húmeda bajo mi ropa, mi pelo estaba lleno de ramitas rotas y hojas secas. Me levanté poco a poco… Miré ami alrededor y vi que estaba rodeada de árboles… Empecé a andar por todo el bosque que estaba lleno de barro, me costaba respirar, sentía que me iba a desmayar, la cabeza me daba vueltas, antes de caer al suelo, vi en unos matorrales, dos ojos azules, profundos, inteligentes pero a la vez salvajes… y me desperté.
Me desperté de mi ensueño al oír a mi madre gritar desde la cocina que si no me daba prisa llegaría tarde a mi primer día de instituto en la Push
      Me puse unos pantalones vaqueros, una camiseta de manga larga de color azul, las converses negras y un chaquetón cualquiera, cogí mi mochila y bajé corriendo las escaleras. Cogí unas tostadas y un zumo. Salí por la puerta y me dirigí al instituto andando por que aun no me habían comprado un coche.
      Me puse a caminar hacia el instituto que estaba un poco lejos, pero no me importo mucho, me puse mis auriculares para que Evanescence me hiciera abandonar la mierda de vida que tenía. Iba caminando por la carretera mirando el inmenso bosque que me rodeaba.
       Me encantaba la naturaleza, no tengo palabras para describir lo que me transmite, me hace sentir como en casa… como si perteneciera de algún modo a ese mundo tan distinto…
      De repente un borrón de algo enorme dentro del bosque me dio un susto de muerte.  “Cristina, solo a sido un ciervo” me dije ami misma, intentando engañarme a mi misma.
      Llegué al instituto, había un montón de gente. Me agobia y se me da mal todo eso de conocer gente nueva, así que, me senté en un banco a esperar que tocara el timbre para ir a clase.
      De pronto me giré y vi a un chico con el pelo corto y negro, con unos dientes blanquísimos y perfectos que sobresaltaban en su piel morena, una mandíbula fuerte y unos ojos marrón chocolate que transmitía seguridad, calor, hogar...Era muy guapo hay que reconocerlo…Me sonrió y me dijo:
-         Hola, ¿Eres nueva?- me dijo con una sonrisa tímida.
-         Sí, ¿y tu?- le respondí.
-         No, soy de aquí.- me respondió con una enorme sonrisa que dejaba ver su sonrisa perfecta.
-         Y, ¿Cómo te llamas?- le pregunté respondiéndole con una sonrisa.
-         Jacob, pero también me llaman Jake, ¿y tú?- me contestó.
-         Cristina, pero todo el mundo me dice Cris.- le dije imitándolo. Al oírlo se rió al darse cuenta que lo había imitado. Me sonrojé.
-         Encantado de conocerte, Cris.- me dijo con una leve sonrisa.
-         Igualmente, Jacob.
-         ¿ Y de donde eres? Es que tu acento es un poco raro.- Me dijo poniéndose un poco rojo.
-         Soy española, por eso de mi acento, espero que se me vaya quitando.- le dije, y le dediqué una sonrisa.
-         A vale, pues para ser española hablas muy bien.- Me dijo un poco mas calmado.

Tocó el timbre y me acompañó a mi primera clase que era matemáticas. El profesor me dijo que me sentara al lado de un chico ya que no tenía los libros.
El chico me lanzó una mirada que podía haber matado a todos los que habían en el aula. Después de esa reacción ni siquiera me miró, ni me habló. Sonó el timbre y mi compañero que ni siquiera me había dirigido la palabra en toda la hora y me había mirado de esa forma, se levantó corriendo y se fue. Me quede un poco boquiabierta por la reacción de mi compañero. Genial llevaba una hora aquí y ya me odiaba alguien. Recogí mis cosas y salí hacia mi siguiente clase. Me tocaba biología, esa clase si que me tocaba con Jake así que no se me haría tan pesado. A la hora del almuerzo nos dirigimos Jake y yo a la cafetería y nos sentamos en una mesa.
-         Jake, ¿Quién es ese chico de allí?- le pregunte señalándole disimuladamente con el dedo.
-         ¿Quién?- Me dijo mirando en la dirección donde señalaba mi dedo.
-         Ese chico de allí que tiene el pelo negro, un poco largo que esta solo en la mesa, ¿cómo se llama?- Le dije.
-         Ah… es Logan, es un tipo raro, no se junta con nadie, ni habla y eso que se mudo hace 3 años aquí y nunca lo e visto con nadie, así que no te acerques mucho a él. ¿Por que lo preguntas? No te habrá gustado ¿no? – Me dijo frunciendo el ceño pero con una sonrisa torcida.
-         Que dices Jake…Es que es mi compañero en matemáticas y ni siquiera me ha dicho nada y me ha echado una mirada...
-         Ah vale…- Me dijo como si estuviera aliviado…
Las clases se me pasaron muy lentas, aunque la última hora no por que tocaba plástica. Mi maestro me cayó bien, nos hizo hacer el dibujo que quisiéramos para evaluar nuestro nivel y le dibujé a un chico y una chica besándose. Cuando lo entregué el profesor me dio la enhorabuena por mi dibujo.
Tocó el timbre y me dirigí a la salida del instituto para ir a mi casa. Estaba lloviendo a cantaros. Muy bien no me había traído paraguas y ahora me tendría que ir andando hasta mi casa. Oí un pitido de un coche y vi que se trataba de Jake que me hacia señas para que me acercara. Fui andando hacia su coche y me dijo si me llevaba y yo encantada le dije que si. No me apetecía ir hasta mi casa mojada hasta los tobillos.

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Holaa a todos!
Bueno hoy es mi cumpleaños y me han puesto internet entonces e decidio subir capitulo!
Espero que os guste!
Me han regalado un perrito y le emos puesto Tottó aunque yo queria llamarle Sam! pero como a sido por mayoria me e tenido que aguantar... =D
Besos a todos!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Perdon!!

Holaa a todos! Lo sientoo!!
Bueno estoy sin publicar capitulo por que no me va el  internet y ademas estoy muy liada con el instituto! u.U el capitulo lo tengo echo pero no puedo subirlo y me direis que por que no lo subo ahora pero es qes estoy en casa de una amiga y solo me e conectado para escribir esto. Lo siento a los que leen este blog pero yo lo siento mas =S
Cuando me vaya el intenet subire el capitulo. Y como soy buena os digo que aparecera alguien que me gusta mucho ^^
Besos a todos y espero que tengais paciencia conmiigo....

sábado, 2 de octubre de 2010

Capítulo 2. Nueva vida.

    Me desperté un poco confusa, mi madre me estaba dando golpecitos para despertarme y al ver que no podía, se paso a los guantazos… Giré  la cabeza y miré por la ventanilla con la cara un poco dolorida. Todo estaba lleno de maletas y personas, que venían de un lado a otro, me sentí abrumada por tanto movimiento. Entonces supe que ya habíamos llegado al aeropuerto.
     Me bajé del coche y me dirigí al maletero para coger las maletas, pesaban un poco pero no importaba, dentro de nada las tendría que dejar.
     Vi a alguien saludando desde lo lejos y haciéndome señales para que me acercara, me acerque un poco y era mi madre para dejar las maletas. Como siempre no me esperaban. Nunca me habían echo mucho caso, solo cuando necesitaban algo me lo pedían, era como un mueble mas en la casa, solo que comía. Desde que llego mi hermana pequeña ya nadie me hacia caso. Y yo estaba mejor así, solo quería que me dejaran en paz.
      Dejé la maleta y nos dirigimos hacia el avión que salía ya, por que habíamos llegado tarde.
      Subimos las escaleras para meternos en el avión y nos sentamos en nuestros asientos. Aunque eran un poco incómodos por lo menos me tocó en el lado de la ventanilla, pero al otro lado había un anciano hablándome sin parar. Me puse los auriculares a todo volumen para no escucharlo y ni se dio cuenta. Me sumí en mi mundo, no quería pensar en nada, solo que todo esto era un sueño y a los 5 minutos me despertaría en mi cama, pero era real…
      Saqué mi cuaderno de dibujo y me puse a dibujar sin mirar muy bien que dibujaba, solo dejé que mi imaginación saliera. Me gustaba dibujar era como si desconectase de todo y solo existiera mi mente y mi mano…
      A las 9 canciones ya había acabado el dibujo. Me quedé impresionada de lo bien que me había salido pero lo que me impactó más es que había dibujado a un joven muy guapo, con el pelo negro y rasgos finos, una mandíbula fuerte y una nariz perfecta. Y al lado un lobo negro…
     Me emocioné un poco por que era mi primer dibujo que me salía bien un lobo. Lo había intentado muchas veces pero siempre me salían mal. Aunque fuera principiante en esto de dibujar se me daba bien pero quería aprender fijándome yo sola en las cosas, que ir a una academia.
    El lobo me miraba como si quisiera decirme algo… no se, sentía como si me mirara. Pero no le di importancia.
    Entonces oí la voz de la azafata que se acercaba a mí para decirme que dentro de 5 minutos aterrizaríamos.
    En efecto a los 5 minutos aterrizamos. Busqué a mi madre por toda la gente y la vi a unos 3 metros de mí. Me dirigí hacia ella y me dijo que teníamos que ir a por las maletas. Las cogimos y nos dirigimos al taxi que nos estaba esperando en la puerta del aeropuerto.
    El taxista era simpático y nos contó que Forks era una población muy pequeña y que solo había bosques y La Push, una reserva y que siempre estaba lloviendo.
    Genial… pensé solo me faltaba eso, que no hubiera casi gente y me aburriera y que todo el dia este lloviendo, encima tenia que ir a la mañana siguiente al instituto.
    Llegamos a Forks en media hora y no costó mucho llegar a la que sería nuestro nuevo hogar.
    Era una casa de dos plantas, la pared era de un rosita pálido, había un pequeño jardín en la entrada y una cochera al otro lado.
    Era bonita la casa, pero un poco pequeña comparada con la otra.
    El cielo estaba encapotado y supuse que era cuestión de segundos que cayera un chaparrón, y exacto a los 5 minutos ya estaba lloviendo.
   Entré en la casa. Era acogedora, las paredes eran de beige y en el salón había un sofá y una televisión, me dirigí hacia la cocina era un poco pequeña pero no iba a pasar allí mucho tiempo así que me daba igual, subí las escaleras y habían 4 habitaciones más, entre en una que habían dos camas, una mesita de noche, una mesa con un ordenador y un armario, esa no era mi habitación ya que me dejaron que me cogiera una habitación para mi sola.
   Abrí otra puerta y habitación con una cama sola, una mesita y una mesa… un poco simple pero ya la iría decorando con el tiempo. No necesitaba mucho, cambiar las cortinas, poner mi portátil, comprar una estantería para todos mis libros, la colcha de la cama y cambiar el color de la pared y pintarla con un enorme lobo aullando a la luna. No se que me pasaba con los lobos, me encantaban desde pequeña, era como una obsesión…
   

viernes, 27 de agosto de 2010

Capítulo 1. Mi despedida.

Mi vida era normal o eso pensaba yo hasta que me mudé a Forks y mi vida cambio.


Se podía decir que tenía una vida perfecta, familia perfecta, amigas perfectas y un novio perfecto.

Yo soy una chica corriente, saco buenas notas, nunca me meto en ningún lío… lo que se puede decir una hija ejemplar.

Aun no le había dicho a nadie que me iba, no me gustaban las despedidas y dejar a mis amigas de toda la vida se me hacia muy duro.

Me desperté como siempre a las 7:30 para ir al instituto. Me duché, desayuné, me puse unos pantalones cortos y una camiseta de tirantes blanca y mis converse, me arreglé el pelo y cogí mi mochila para ir al instituto. Solo tenía que andar 10 minutos para llegar vivo en un pueblo y no es muy grande que digamos.

Fui a la taquilla a coger mis libros y me dirigí al aula 6 donde me tocaba Biología. Me senté en la tercera fila como siempre. Entró la maestra y se puso a dar clase. Cogí la libreta y empecé a tomar apuntes. Por fin tocó el timbre me estaba dando calambres en la mano y fui a mi siguiente clase… Así era siempre mi vida.

Una rutina.

Llegué a casa a las 3 como siempre, comí y me puse en el ordenador. Eran los exámenes finales por lo que tenía que estudiar un montón, o sino me quedaría matemáticas. Al terminar el instituto mis padres me dieron la “sorpresa” de que nos íbamos a mudar a Forks. No podía discutir con ellos por que me obligarían a ir eso lo tenia claro.

Me puse a hacer la maleta y me metí toda mi ropa, me quedé mirándome en el espejo y pensando en como seria mi nueva vida. Lo que no sabía es que mi vida iba a cambiar.

Tengo el pelo ondulado por media espalda, color castaño claro con reflejos rojos y flequillo, los ojos verdes pardos herencia de mi padre y la tez blanca como mi madre. Mi habitación no era muy grande ya que la compartía con mi hermana más pequeña de 5 años y tengo una hermana melliza con la que me llevo mal por que éramos muy diferentes, tanto físicamente y de carácter. Mi habitación era normal una litera la cual yo dormía arriba, la pared pintada de azul, mi color favorito, donde había colgado un cuadro de gatos y fotos mías, un escritorio para dos donde tenía el ordenador, una estantería donde tenía todos mis libros…Me encanta leer todo lo que tenga que ver con seres fantásticos como la saga Crepúsculo, Oscuros…

Hacía tiempo que quería cambiármela pero mis padres no me dejaban.

Me sonó el móvil. Era Claire mi mejor amiga.

- ¿Si?- contesté yo.

- Soy yo. ¿Cuándo pensabas decirme que te ibas a mudar? No quiero que te vayas.-dijo enfadada.

- Te iba a llamar ahora para quedar y despedirme de ti y de Aitor. Pero no te enfades ya estoy bastante mal para que me hagas sentirme aun peor.-le dije.

Aitor era mi novio de toda la vida. Llevábamos 2 años saliendo pero hacia tiempo que dejó de gustarme por que lo veía mas como un amigo.

- Vale. Quedamos en la puerta de tu casa ¿vale?

- Vale. Y colgó.

A los 20 segundos ya estaba en la puerta. Normal vivíamos en la misma calle.

Claire era de una estatura media más o menos como la mía, tiene el pelo rizado y casi negro, y unos ojos marrones oscuros. Llevaba unos pantalones cortos, una camiseta que le caía por el hombro negra y unos zapatos negros. Éramos amigas desde siempre y se puede decir que casi hermanas siempre estábamos o ella en mi casa o yo en la suya.

- Hola.-me dijo casi llorando.

- Hola.- contesté.

- ¿Cómo que te vas así sin más? ¿No pensabas despedirte de mí?- dijo.

- Claro que si tonta te iba a llamar ahora. Me voy hoy.-contesté.

- ¿Y por que te vas?- me dijo.

- A mi padre le han ofrecido un trabajo que no a podido rechazar. Oye le puedes decir a todos que me voy…ya sabes que no me gustan las despedidas.- le dije.

- Claro pero sabes que se van a enfadar…- me dijo muy triste.

- Lo se pero no puedo hacer ya nada.- le dije. Me arrepentí de no despedirme de mis amigos pero ya no había vuelta atrás.

Entonces oí como mi madre me llamaba.

- Cris venga que nos vamos.- me gritó desde el coche.

- Adiós, Cris te voy a echar mucho de menos, prométeme que vendrás a verme que o sino me muero.

- Claro, nunca me voy a olvidar de ti.-contesté.

Le di un abrazo y ella se puso a llorar por lo que yo también.

- Te quiero mucho. Te voy a echar de menos.

- Yo también a ti. Cuídate.

Me metí en el coche y me puse los auriculares a tope para fundirme con mis pensamientos hasta que me quedé dormida.

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Hola =) bueno es la primera vez que escribo y no se como me ha salido, si no os gusta la historia me lo decis y intentare cambiarla un poco pero creo que se hara mas interesante cuando aparezcan mas personajes...
Si quereis que cambien los personajes me lo decis y intentare buscar a alguien que se parezca a lo que tengo en mente =D
Comentar haber que tal si os a gustado =)
Besos lobunos! (L)